Optometría y Terapia Visual Comportamental
Optometría y Terapia Visual Comportamental

 

Oír no es lo mismo que escuchar

 

 

Entre las herramientas neurológicas de las que dispone nuestro cerebro, son especialmente importantes para el aprendizaje y la vida cotidiana las relacionadas con el procesamiento de la información visual – captada a través de los ojos-, las de procesamiento auditivo – captada a través del oído-, y las que se engloban en la respuesta psicomotora.

Para el aprendizaje es fundamental que las rutas sensoriales visual y auditiva estén bien desarrolladas, bien comunicadas entre ellas y que trabajen con un buen rendimiento.  Es el cerebro el que lee, escribe, habla y comprende …

De la misma forma que las disfunciones visuales pueden afectar al aprendizaje, también las disfunciones auditivas generan problemas de aprendizaje y comportamiento. Oir y escuchar no es lo mismo.

Una buena evaluación auditiva no tiene en cuenta sólo la captación de sonidos a un determinado volumen. Una buena audición implica discriminar bien las distintas frecuencias, localizar bien la fuente de sonido, centrar la atención en un sonido concreto en un ambiente ruidoso… Una vez descartada cualquier patología en el sistema auditivo, podemos aplicar técnicas de reeducación auditiva para mejorar la calidad de la escucha. La reeducación auditiva puede ser útil en casos de determinadas dificultades escolares y/o de comportamiento, tras otitis y presencia de mocos, trastornos del habla o retraso en el desarrollo según diversos estudios y siempre se realiza en acompañamiento del profesional especialista según cada caso.

 

 

Reeducación auditiva Tomatis

 

 

Trabajamos con el Método Tomatis® un programa de estimulación neurosensorial. Sus programas de escucha modifican la música y la voz en tiempo real para captar la atención del cerebro y ayudan a desarrollar  y mejorar nuestras facultades motoras, emocionales y cognitivas. El Método Tomatis®, desarrollado por el médico e investigador francés Alfred Tomatis, se basa en una tecnología de punta y en la excelencia de los profesionales que se forman en su manejo.


 

La Técnica Tomatis es útil para los problemas de aprendizaje en niños, al producir una mejora en el análisis y el procesamiento de los sonidos que se reciben.

Pero también es útil para los adultos, para mejorar la percepción cuando hay estrés, ansiedad, el desarrollo personal y emocional, para mejorar la integración de idiomas…

Ante la sospecha de diversos signos y síntomas se realiza una valoración de las dificultades de procesamiento auditivo. El profesional Tomatis establece una reunión en la que se explican los resultados y se establece el programa diario de sesiones personalizadas. Gracias a la innovadora tecnología se puede seguir el programa también desde el domicilio. El programa consta de varias fases de estimulación.

 

La terapia de escucha permite al paciente escuchar música filtrada que pasa a través de unos auriculares especiales que estimulan las vías senso-neuronales desde el oído hasta la corteza cerebral, permitiendo su maduración o entrenmiento. Se trata de una terapia no invasiva.

 

 

 

 

 

Signos y síntomas que llevan a un mal procesamiento auditivo

 

Para saber cuándo puede venir bien realizar un programa de reeducación auditiva puede observar los siguientes signos y síntomas:

  • Haber pasado periodos de otitis y presencia de excesivo moco
  • Dificultad en seguir instrucciones verbales
  • Dificultades para seguir conversaciones largas
  • Dificultades para entender al hablar por teléfono
  • Dificultades para entender y comprender mensajes en ambientes ruidosos
  • Atención dispersa
  • Baja actividad cuando hay ruidos de fondo
  • Dificultad en comprender conceptos verbales
  • Dificultad para aprender idiomas o nuevo vocabulario
  • Dificultad en dictados o en coger apuntes verbales
  • Dificultades con la memoria
  • No se acuerda de las cosas o tiende a olvidar lo que se le ha pedido
  • Dice mucho “¿qué?”
  • Habla poco claro
  • Manifiesta malestar en situaciones con ruidos (taparse los oídos, irritación, agresividad)
  • Habla muy alto o grita a menudo
  • Dificultad para organizar tareas, mantener el orden, planificar
  • Problemas de articulación de fonemas
  • Errores sintácticos en el orden de las frases
  • Lectura lenta
  • Lectura silábica
  • Confusión de fonomeas (por ejemplo ch/d; p/t; pr/pl; fr/gr/br;   d/b …
  • Ritmo y entonación monótona
  • Cuesta que se le entienda lo que él/ella quiere decir
  • Inquietud en la silla, ansiedad, estrés, irritabilidad
  • Poco equilibrio y dificultades de psicomotricidad

 

 

 

 

 

 

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© Begoña Pérez Armendáriz - Óptico Optometrista nº colegiado: 21727 - Consulta especializada en Visión - C/Mayor, 31 Burlada (Navarra) - 691901778 - info@optometriayterapiavisual.com