Optometría y Terapia Visual Comportamental
Optometría y Terapia Visual Comportamental

 

 

 

Gafas

 

Las lente oftálmicas se prescriben para compensar los errores refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo) y la presbicia proporcionando a la retina una imagen nítida.

 

Pero también existen las llamadas "lentes de rendimiento" en las que la evidencia clínica ha observado  mejoras en la funcionalidad visual y mejora de la percepción del espacio. Normalmente producen cambios en el procesamiento visual que ayudan en el rendimiento de la persona

 

  • Ayudas para cerca: con estas lentes no se compensa ningún error refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo) si no que modifican "el esfuerzo" visual o ayudan a la coordinación de los dos ojos. Mejoran de forma global la percepción del entorno. Son lentes de baja potencia aunque pueden producir grandes cambios en el procesamiento visual.

 

  • Los prismas posturales: se utilizan para modificar la percepción del espacio llevando a la persona a mejorar su postura visual, corporal y a realizar cambios en su comportamiento general. Actuan sobre el sistema propioceptivo, considerado como el sexto sentido, que informa al cerebro de sensaciones sobre el tono muscular y el esquema corporal. Se tiene en cuenta la valoración de un fisioterapeuta y un podólogo.

 

 

Lentes de contacto

 

Las lentes de contacto permiten que la persona pueda llevar su error refractivo corregido sin necesidad de llevar gafas.

El óptico- optometrista le indicará cuales son las más aconsejadas en cada caso.

En casos como ambliopía (ojo vago), estrabismo, anisomtropía (diferencia de graduación entre un ojo y otro) y miopía son especialmente recomendables. Son importantes para mejorar la binocularidad y percepción del espacio.

 

 

Los niños pueden hacer uso también de las lentes de contacto, siempre con rigurosos controles por parte de un óptico - optometrista formado en contactología. En general, se puede decir que la edad a la que se pueden poner lentes de contacto depende del motivo, es decir, si la motivación para adaptarlas es funcional o terapeútica la edad no es una consideración importante. Las indicaciones pueden ser por salud, sociales, o deportivas.

No hay una edad a la que se puede empezar a usar lentes de contacto.

 

 

 

 

 

 

 

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© Begoña Pérez Armendáriz - Óptico Optometrista nº colegiado: 21727 - Consulta especializada en Visión - C/Mayor, 31 Burlada (Navarra) - 691901778 - info@optometriayterapiavisual.com