Consulta Especializada en Visión. Begoña Perez Armendariz. Optometria y terapia visual. Burlada. Pamplona Navarra info@optometriayterapiavisual.com
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Optometría y Terapia Visual Comportamental
Optometría y Terapia Visual Comportamental

 

Errores refractivos

La persona que no tiene graduación se define como emétrope. El resto tendrá una ametropía o error refractivo –miopía, hipermetropía o astigmatismo– que comportan una mala visión por el desenfoque de los objetos en la retina y a consecuencia, también en el cerebro.

Si no se corrigen, sus efectos son especialmente nocivos en los niños, ya que durante los primeros años de la vida es cuando se desarrolla la visión y sus diferentes habilidades visuales.

 

Cualquier causa que comporte mala visión de uno o los dos ojos durante la infancia, como es el caso de los defectos refractivos, puede desembocar en un problema de ambliopía (ojo vago) o estrabismo. El cerebro al no recibir un estímulo visual de forma adecuada, escoge el de mejor visión, y deja de utilizar o intenta “apagar” la visión del otro ojo.

 

Los errores refractivos son debidos a un conjunto de factores hereditarios, ambientales, del desarrollo y la adaptación de cada persona. Anatomicamente, el desenfoque en la retina es debido a dos factores principales que determinan el poder dióptrico del ojo:

  • El poder refractivo de la córnea y el cristalino: Los rayos de luz al atravesar estas dos lentes (córnea y cristalino) convergen para enfocar el objeto sobre la retina. Según sea la curvatura  de las mismas se modificará el recorrido de los rayos de luz (más curva en miopía; más plana en hipermetropía).

 

  • La longitud axial: es distancia antero-posterior del globo ocular que comportará una mayor o menor necesidad de convergencia de los rayos de luz, según el globo ocular sea más largo (miope) o más corto (hipermétrope).

 

 

Miopía

Una persona miope ve claramente los objetos cercanos, pero percibe de forma borrosa los objetos que se encuentran a distancias lejanas. Las imágenes se enfocan por delante de la retina y no sobre ella, por lo que la persona ve borroso al mirar de lejos. En Optometría se considera lejos a partir de 40 centímetros de distancia y hasta el infinito. 

La miopía puede corregirse mediante el uso de gafas (lentes negativas) o lentes de contacto que llevarán la imagen a la retina.

 

La miopía suele aparecer en la infancia y evoluciona hasta los 20 años aproximadamente, cuando tiende a estabilizarse. Por lo tanto, se debe revisar periódicamente.

 

Además, en algunas ocasiones la miopía se produce por un deficiente control de la acomodación y suele coincidir con épocas de exámenes o estrés general. La borrosidad en lejos se produce tras un largo periodo de acomodación en cerca durante la lectura y una deficiente relajación de esa acomodación cuando hay que volver a mirar a lo lejos.  Actualmente, debido a las nuevas tecnologías o incremento de hábitos en tareas de cerca, la miopía es más común.

 

 

El control de la progresión es muy difícil, pero dentro de la Optometría, existen diferentes métodos para controlar la miopía o hacer que su progresión sea más lenta.

 

Para información sobre el control de la miopía pinche aquí.

 

 

 

 

 

Hipermetropía

 

La hipermetropía es un error refractivo que ocasiona dificultad para ver con claridad y sin esfuerzo de cerca, aunque la agudeza visual puede ser correcta.

Las imágenes se enfocan por detrás de la retina. La hipermetropía puede corregirse mediante el uso de gafas (lentes positivas) o lentes de contacto que llevarán la imagen a la retina. 

La tendencia natural al nacer es ser hipermétrope (hipermetropía fisiológica) y a medida que va creciendo se va corrigiendo.  

La mayoría de los pacientes suelen ser asintomáticos, ya que logran compensar la mala visión de cerca utilizando la capacidad de acomodación o enfoque del cristalino, que en los niños en muy elástica). Por ello, muchas veces no se detecta en los controles visuales rutinarios.

Síntomas como tener dolores de cabeza, enrojecimiento ocular, fatiga visual, arrugar la frente, frotarse los ojos, lectura lenta, problemas de concentración  o visión doble al leer  pueden ser señales para detectar la hipermetropía en escolares.

Es muy importante revisar con regularidad la visión en edad infantil con un examen visual completo, ya que la hipermetropía no tratada puede dar lugar a estrabismo (desviación de los ojos) y ambliopía (ojo vago).

 

 

 

 

Astigmatismo

 

El astigmatismo es un error refractivo que provoca que las imágenes se enfoquen sobre la retina de forma distorsionada, en dos meridianos diferentes,  por una curvatura desigual en las lentes del ojo (córnea y cristalino) y que ocasiona visión borrosa o distorsionada de lejos y cerca. La córnea pierde su forma casi esférica adoptando una forma más ovalada o elíptica.

 

Puede ir asociada a miopía e hipermetropía, y suele ser estable durante toda la vida. Puede corregirse con gafas (lentes tóricas) o con lentes de contacto tóricas que enfocarán correctamente la imagen en la retina.

Dependiendo de la edad y del grado de astigmatismo, los síntomas pueden ser distintos. Incluso si es reducido, puede no afectar a la visión.

 

Síntomas como ver los objetos distorsionadas, confundir la letra “F” con la “P”, orzuelos frecuentes, dolores de cabeza o molestias en los ojos pueden ser señales para detectarlo.

 

 

 

 

Presbicia

El cristalino es una lente transparente que tenemos dentro del ojo y que nos permite acomodar y enfocar en la retina los objetos de cerca.

 

La presbicia no es un error refractivo, sino que es disminución fisiológica y natura de la capacidad de enfoque del cristalino. Suele producirse a partir de los 40 ó 45 años de edad. Con la edad, el cristalino pierde elasticidad y sus células se esclerosan.

La presbicia se corrige con gafas (lentes de adición positiva) o con lentes de contacto que hagan enfocar los objetos en la retina cuando se mira cerca.

 

 

Sus síntomas son no poder enfocar imágenes cercanas, por lo que se tiende a extender  el brazo ganando distancia, dolores de cabeza tras fijar la vista durante mucho tiempo, notar las letras borrosas o que bailan.

 

 

 

 

Cuando el cristalino pierde además su transparencia y se vuelve opaco se ha producido una catarata, que da sensación de niebla, halos, fotofobia (molestias por luz), cambios de graduación frecuentes, dejar de necesitar gafas para ver de cerca…  El tratamiento de la catarata es quirúrgico.

El envejecimiento es la principal causa de las cataratas. Sin embargo, existen otros factores ajenos a la edad y se pueden producir por causas genéticas, traumatismo, enfermedades oculares o del organismo o por el consumo de ciertos fármacos.

 

 

 

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